Año Nuevo…

Cuentan que en Roma debieron prohibir, no hace tanto, el arrojar objetos viejos por las ventanas la noche de fin de año, pues suponía un riesgo real e incluso mortal para los viandantes ya que caían hasta inodoros de las alturas, por no hablar de cualquier clase de utensilio mueble del que el romano de turno se desprendía como conjuro para un año mejor que el anterior.

Tenemos a La Suerte como algo tangible, creemos que haciendo una determinada serie de gorigoris la llevamos a nuestra parte y nos será favorable, coincidiendo siempre con un periodo de tiempo determinado. Para acto seguido decir que nosotros, mayormente, no creemos en nada que no se pueda demostrar, pues somos seres racionales, por lo menos desde la Enciclopedia (diccionario razonado de las ciencias, las artes y de los oficios).

Cosas que pasan, paradojas propias de los hombres (cuando digo hombres digo especie humana en general, independientemente del sexo del miembro de la misma).

Ya estamos llegando a otro año, en  pasando dos días.

Los chinos celebran el año nuevo en otra fecha, en la segunda luna nueva tras el solsticio de invierno.

El año nuevo judío fue el 8 de septiembre pasado, al atardecer, cuando sale la primera estrella, dura dos días y se llama Rosh Hashaná. Ya van por el 5771, lo celebran en esa época pues parece ser que fue cuándo Dios creó el mundo.

Los musulmanes entraron el 7 de diciembre en el año 1432. Los budistas celebran el cambio de año en la primera luna llena de mayo; los hindúes  en noviembre, dos días antes del festival Diwali, cuando el bien venció al mal.

En el Directorio el año empezaba el 1 de Vendimiario, que venía a ser el 22 de septiembre, que por otra parte es lo normal: de vendimia a vendimia.

Ya estamos casi en el 2011 y el tío de los portales aún sin venir. Aguantaremos su ausencia como podamos.

P.S.

Cuando éramos niños, no se sí ahora también, el día 31 de diciembre nos decían los mayores que fuésemos a la Posada de los Portales, en la plaza de Tomelloso, a ver a un hombre que había venido y que tenía más orejas que días el año. Imaginábamos un ser con el cuerpo cubierto por trescientas sesenta y cinco orejas, una especie de monstruo de otra galaxia. Pero siempre llegábamos tarde y solo quedaban los desocupados de siempre hablando en corrillos.

¡¡¡ Feliz Año Nuevo!!!

httpv://www.youtube.com/watch?v=KCZuowMEArs

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