Apretar los dientes

heart

Artículo publicado en eldiariofénix.com

El señor ministro de economía ha anunciado en el Congreso de los Diputados que propondrá a los bancos, entre otras cosas, la “dación en pago”. Eso significa que la casa cancela la hipoteca. Sólo en unos supuestos determinados. Actualmente, si uno no cumple con los plazos, el banco embarga la vivienda, pero la deuda no se cancela. Te quedas sin casa y sigues toda la vida entrampado y debajo de un puente.

La culpa de esta situación de impagos, embargos, deshaucios, etcétera, nos dicen quienes entienden (que
curiosamente suelen ser los que mandan y  que cuando dejan de mandar se sientan en el consejo de administración de algún banco o caja) la tenemos nosotros, la masa que engorda las estadísticas. Nos hemos dejado convencer por los cantos de sirena del interventor de nuestro banco y hemos aceptado lo que nos proponía. Le creímos a pies juntillas cuando nos dijo que ese plazo lo pagábamos con la gorra;  que el valor de la casa, no sólo no bajaría, sino que crecería hasta el infinito y más allá. Y, sobre todo, como lo mismo daba deber un millón, que un millón y una bicicleta, firmamos una hipoteca del ciento diez por ciento del valor de la casa.

También, y antes de que se me olvide, hemos tenido la culpa de la burbuja inmobiliaria, esa que reventó en nuestros morros. La necesidad de querer tener una vivienda en propiedad hizo que el ladrillo creciera hasta límites insospechados. Hemos pasado de ser los héroes del crecimiento español, a los desalmados culpables de la crisis.

Ahora, después de que en la familia, con suerte, haya quedado un miembro trabajando, nos hemos hechos expertos en los acrónimos RAI y ASNEF, en avisos del juzgado y en cobradores. Sabemos el tiempo que tenemos para pagar la factura de la luz que hemos devuelto antes de que vengan a cortarla. Distinguimos por el tono del timbre quien llama y siempre columbramos por la mirilla antes de abrir la puerta.

Hemos reducido nuestros gastos hasta la extenuación, o hasta la desnutrición. Las actividades de nuestros hijos están en suspenso (las de pago, claro), hemos re-descubierto las ventajas de caminar y las de las legumbres. Le hemos dado al Estado el dinero que nos ha pedido, pero no fue suficiente, ahora nos pide más. Hemos gastado demasiado, hemos vivido a cuerpo de rey, hemos tenido unos servicios públicos propios de apellidos acabados en “son” o en “sen”, nos dicen.

En la caja de ahorros que nos quita la casa y la dignidad, manda el sindicalista que dice defendernos, el político de la oposición que controla los desmanes del poder y el del partido que sustenta al gobierno que propone medidas para ayudarnos.

Pero vamos a salir de esta. Apretando los dientes y sin comer, si hace falta. Por la cuenta que nos tiene, a los que pagamos los platos rotos. Va nuestra vida y la de nuestros hijos en ello.

A pesar de los que mandaron, mandan y mandarán.

httpv://www.youtube.com/watch?v=uJliTGLb7xI

13 responses

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  2. A pesar de los que mandaron, mandan y mandarán.
    Esa es la clave. Una pena que tengamos ese lastre.
    Por cierto, aunque parezca una tontería, puede que la dación en pago nos traiga mas problemas de los que solucione.
    Un abrazo, Paco

  3. Supongo que los bancos y cajas estarán cambiando, de unas oficinas a otras incluso a otras localidades, a los directores de las sucursales bancarias que nos vendieron humo (invertir los dos duros que tenías ahorrados en fondos, comprar casas a 40 años, avalar con la casa de tus abuelos… ). Lo digo para que no haya linchamientos.

    Buen finde.

  4. Mantengamos todos los dientes apretados un poco tiempo más y veremos que el gobierno que ha querido la mayoría, en un plis plas, saca de apuros a los pobres hipotecados que le ha votado, ya que “no hay mal que cien años dure”. Amén.

  5. Hola.
    No hace mucho tiempo recibí un correo en el que se explica como evitar un desahucio. No dejaras de deber a tu amado y deseado banco o caja, pero por lo menos tendrás un sitio donde cobijarte de las inclemencias.
    Decía así:
    El banco  embarga la vivienda familiar y dependiendo del precio que dicho banco consiga en la subasta, el embargado sigue debiendo lo que el banco “cree oportuno” y de por vida. Cuando las subastas quedan vacías (que es lo que está pasando como norma) el banco se queda con la propiedad a menos del 50% de su valor. Continuando con el reclamo del 100% al embargado y pudiendo revender esa propiedad por el precio que ellos estimen oportuno con un 50% de margen……. Una gran estafa vaya.        Hoy os vamos a explicar un “modelo legal”, que un banco no te va a contar, pero nosotros si que lo vamos a hacer….        Método por el cual, se pierde de igual manera la “propiedad”, pero, no te pueden echar de tu casa……        En cuanto una persona ve que no va a poder pagar su casa, automáticamente le hace un contrato de alquiler a su mujer/suegra/hijo/hermano o a quién se pueda, por el valor de 1€, 5€ o 10€, con una duración “indefinida”/50 años, 100 años. Cantidad únicamente simbólica. El contrato debe estar a nombre de alguien que no figure en la hipoteca. El contrato debe estar pasado por el registro de la propiedad.        En el momento del embargo, la propiedad figura en el registro a nombre del hipotecado, pero figura como una propiedad con inquilinos.        Resultado del embargo, la “titularidad de la propiedad” cambia, a nombre del banco. El domicilio continúa teniendo inquilinos. Con esta maniobra, perderíamos la propiedad, continuaríamos debiendo la hipoteca, pero, tendremos que pagar a nuestro nuevo “casero” por nuestro expiso 10€ al mes y de por vida…… Ya que ellos, no dan soluciones, nosotros las buscamos…….. Aquí teneis un gran arma, cuando “legalmente” no pueda seguir usándose, buscaremos más. Medidas de guerra para un tiempo de guerra…..  

    Perdonar por el tocho, pero si es cierto, cuanta más gente lo sepa y se quede sin casa mejor.

    Salu2

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