Cien años

Conocí a una tia que hizo un dramatis personae de «Cien años de soledad». Hablaba mal de los tios que no se acostaban con ella «reprimidos sexuales», les llamaba. Llevaba muy a gala eso de haber leido la novela y más aún lo de hacer el rol de la misma. Quería salir del pueblo. Parecia escapada de una canción de Serrat, solo que veinte años después, cuando ya no hacía falta. Al conocer a un tio, dejaba caer a bocajarro que Amaranta Úrsula era no se que de Aureliano ¿sabes?, he hecho un arbol genealógico, es que no me aclaraba, ¿te hago una fotocopía? Tenía discos de Conchita Piquer, ella decía Concha ya que por entonces los progres empezaron a reivindicar (como se decía) la copla, me llamaba para que estudiaramos derecho cuando no había nadie en su casa y oiamos «Ojos Verdes» y «La Niña de la Estación». Al final se pudo ir del pueblo, matrimonio mediante, como las letras de las canciones que le gustaban, cuando yo no hacía falta. Pero claro, es mejor tener las habichuelas solucionadas.

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