El futuro espera dentro

Estás despierto antes de que suene el reloj.
En esos minutos previos, entre bruma y nervios recuerdas que hoy es el día.
Apagas el despertador cuando emite el primer pitido.
Te levantas, vas al baño, abres la ducha, mientras el agua se calienta
te sientas en la taza; apoyas los codos sobre las piernas
y sujetas la cabeza con las manos. Tu cabeza. Aprietas el botón y te metes
bajo el chorro. Restriegas con fuerza, pretendes borrar el olor a fracaso
de tu piel, insistes con la esponja, el agua corre sobre tu cuerpo
y el vaho va llenando la habitación. Cierras el grifo,
te secas dentro de la bañera, sales intentando no gotear en el piso;
no lo consigues. Vas al espejo, limpias el vapor y miras tu cara,
con los ojos entornados, intentas ver algo más que un rostro reflejado
en un cristal, alguna señal, otros lo han hecho; vacías espuma de un bote
sobre la mano izquierda y con la derecha te la extiendes por la cara
y piensas que hoy va a ser un buen día, vas a tener suerte y todo va acabar;
recuerdas a quienes duermen y te pasas la cuchilla por la cara,
te tira, coges otra nueva, a cada pasada la golpeas contra la pared
del lavabo, varias veces. Te lavas la cara y la refrescas con colonia de bebé.
Vas al armario, sacas el traje y lo dejas en la cama; te pones la camisa,
buscas una corbata de un color esperanzador y te haces el nudo a la primera;
acabas de vestirte, desayunas. Sales a la calle y el olor a vida te embriaga,
subes al coche, lo arrancas, pones la radio, compruebas que está todo.
En el trayecto y mientras suena la radio repasas insistentemente
lo que tienes que decir en la entrevista; mentalmente reiteras que hoy es el día,
piensas en como has llegado a esta situación, en que recodo del camino
te quedaste rezagado. Vuelves a comprobar que va todo y de nuevo
ensayas la entrevista; llegas al sitio, aparcas, coges la carpeta
examinándola otra vez, bajas, aprietas el nudo de la corbata
y estiras la chaqueta. Te tiemblan las piernas.

El futuro espera dentro.

httpv://www.youtube.com/watch?v=Vn4jsyYdsxQ

13 responses

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Bonito texto, Paco. Gracias por los innumerables tuits de mis blogs. Se agradece que tú y Mª José mantengáis mi espíritu vivo en el Patio de la Cárcel Azul.
    Un abrazo

  3. Exacto. Así es. Una vez y otra nos repetimos mentalmente qué y cómo decir para causar la mejor de las impresiones y tras un breve intercambio de preguntas y respuestas la decisión final está adoptada.
    Un abrazo tinerfeño.
    CC

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