Eres el más grande

Marco Valerio Marcial, poeta latino, uno de los mejores escritores satíricos de la antigüedad y famoso por sus epigramas, nació en Bilbilis (Calatayud) en el 40 D.C.

Se trasladó a Roma bajo la protección de Séneca a terminar los estudios de derecho. Con el suicidio de su protector él y toda la colonia hispana se quedó abandonada. Vivió una época de bohemia.

Más bien de parásito y adulador, pero queda mejor lo de bohemia.

Se hizo amigo de Plinio el Joven, de Juvenal y de Quintiliano. Los elogios interesados a los emperadores Tito y Domiciano, principalmente al último, hicieron que alcanzara títulos honoríficos y exenciones de impuestos. Con el advenimiento de Nerva y Trajano, se produjo una reacción antidomiciana y Marcial, por la cuenta que le tenía, hubo de regresar a Hispania, en el 98. Lo protegió una rica dama llamada Marcela (era soltero y sin hijos) y le regaló una finca campestre, donde vivió hasta su muerte. En aquella época le dedicó el siguiente epigrama a su amigo Tulio Marcial:

La vida feliz (Epig. X 47)

Las cosas que hacen más feliz la vida, gratísimo Marcial, son éstas: una hacienda no conseguida con esfuerzo, sino heredada; un campo no desagradecido, un fuego permanentemente encendido; un pleito nunca, la toga en pocas ocasiones, el espíritu tranquilo; unas fuerzas de hombre libre, un cuerpo sano; una sencillez prudente, amigos de igual condición; convites fáciles, una mesa sin aparato; una noche no ebria, sino libre de cuidados; un lecho no triste y sin embargo casto; un sueño que haga breves las tinieblas; querer ser lo que eres y no preferir otra cosa; no temer el último día, ni desearlo.

Donde se demuestra que a pesar de la bohemia, todos añoramos la buena vida ya desde la antigüedad.

Actualización:

El otrora insigne escritor, diplomático y falangista Agustín de Foxá (conde de Foxá y marqués de Armendáriz), embajador del régimen franquista ante la Italia de Mussolini, era famoso, entre otras cosas, por su afición a los destilados.

Hallábase el mentando vate en una recepción organizada por el ministro de Asuntos Exteriores de la Italia fascista, Galeazzo Ciano, a la sazón conde Ciano y yerno del Duce merced al matrimonio con su hija Edda, bastante ligera de cascos y poco cumplidora de la fidelidad conyugal, trasegando whiskies sin mesura y dando un espectáculo realmente bochornoso.

El ministro intervino:

-  Señor embajador: le va a matar el whisky,  señaló.

-  Y a Su Excelencia  Marcial Lalanda, respondió el diplomático.

httpv://www.youtube.com/watch?v=pZJzAr88YVs

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