Letras (con mala leche)

Literatura

He conocido gentes que hacían de la literatura una forma de vida, o mejor,  la hacían una pose ante la vida.

Ellas con vestidos vaporosos y frases políticamente correctas:

- Monseñor Romero es un héroe, más valdría que los curas de los pueblos se fuesen misioneros.

Aunque con un punto de subversión, justo el equivalente al caca, culo, etcétera.

Ellos vestidos como si se les hubiese muerto el padre, al que por supuesto ya le han escrito la carta y hablando sobre la naranja mecánica, como Kubrik transforma la novela de Burgess en un alegato contra la cultura europea y contra nosotros mismos, europeos cultísimos. Y a ver donde van los americanos que ni saben donde esta Caravaca de la Cruz a decirnos a nosotros habitantes de este viejo continente.

He conocido, no personalmente, a una escritora que se clasificaba como tal en las páginas amarillas. También a un llamado escritor que se jactaba de no haber leído al público la obra premiada en un concurso del que fue jurado y que empezó a ser Castellanomanchego cuando la Junta le empezó a publicar. Antes era de Madrid.

He contemplado a juntaletras (como yo), con unas ínfulas que para sí quisiera cualquier romántico francés.

Y también he conocido, no personalmente, a Escritores que su Literatura hablaba por ellos.

Cien Años

Conocí a una señorita que hizo un dramatis personae de «Cien años de soledad».

Hablaba mal de quienes no se acostaban con ella «reprimidos sexuales», les llamaba. Llevaba muy a gala eso de haber leído la novela y más aún lo de hacer el rol de la misma.

Quería salir del pueblo.

Parecía escapada de una canción de Serrat, solo que veinte años después, cuando ya no hacía falta.

Al conocer a un señor interesante, dejaba caer a bocajarro que Amaranta Úrsula era no sé qué de Aureliano.

-  ¿Sabes? He hecho un árbol genealógico, es que no me aclaraba, ¿te hago una fotocopia?

Tenía discos de Conchita Piquer, a la que llamaba Concha ya que por entonces se empezó a reivindicar la copla.

Al final se pudo ir del pueblo, matrimonio mediante, como las letras de las canciones que le gustaban, cuando yo no hacía falta.

Pero claro, es mejor tener las habichuelas solucionadas.

httpv://www.youtube.com/watch?v=Xzf0rvQa4Mc

4 responses

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Joé Paco, me encanta esa forma de escribir que tienes, es muy distinta de los “blogs al uso”. No te consideres un “juntaletras” porque eres de lo mejorcito que he leído por aquí, en donde abundan(damos)los que van de escritores guays y sensibles.
    Ahora voy y lo sindico en Reader…

    Un abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*