Naftalina

Actualización de post escrito el 13/01/09

Las antiguas mozasviejas, las de cuando éramos chicos, olían a cerrado y a bolas de la polilla.

Algunas parecían sacadas de una tragedia griega. Las pobres servían de mofa, pues en aquella época se consideraba una desgracia quedarse soltero, soltera más aún, y en la Mancha profunda las desgracias se conjuraban riéndose de ellas o más bien de quienes las padecían y así se iba pasando la vida. Entonces había pocas distracciones: hacer muchachos, criticar y cachondearse de los desgraciados.

Era lo que había, por lo tanto no se sabía que fuese malo. Luego las costumbres se fueron suavizando, poco a poco y no hace mucho, quienes los tenían, sacaron a sus hijos retrasados de los baúles y las cuadrejas, a la calle y a los centros, sin miedo a que los apedrearan.

No obstante las críticas siguieron, que siempre ha sido deporte de los pueblos. Además el pellejo por varas castellanas (83,59 cms. ó dos codos ó cuatro palmos) siempre ha estado bien de precio. Ahora las mozasviejas son solteras y donde antes se veía una maca, ahora se ve una ventaja.

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