Paisaje

A primera hora y en la lejanía brillan los molinos de Alcázar gracias a un rayo de sol que se cuela por entre los negros nubarrones, o la niebla. Estos ingenios, blancos e inmaculados, recién enjalbegados y hace poco restaurados dan una imagen muy manchega del cerro de San Antón. Hay una zona en la autovía de los viñedos, a una determinada  distancia yendo hacia Alcázar que se divisan en lo alto, los molinos y el pueblo de Criptana, los molinos de Alcázar y los de Herencia. La llanura cubierta de viñas, recién vendimiadas y casas de labor moteando, de blanco en este caso, el paisaje. Las puertas de las casas de las viñas siempre están encaradas hacia el mediodía, para que entre la luz a la habitación durante el mayor tiempo posible.

Con haber hecho la autovía ya no se pasa por La Alameda de Cervera, pedanía de Alcázar y que está elpuente en la mitad del camino entro Tomelloso y aquella. Mucha gente de Tomelloso tiene las viñas en la Alameda, tierra mala y pedregosa y que era era la única que se podía comprar en los tiempos de la expansión agrícola del pueblo, o la única que vendían. El Bar de José Ángel es muy concurrido por los agricultores de Tomelloso, en La Alameda,  le dicen «el casino» y antes tenía en la fachada una placa metálica azul con letras blancas: «TeleClub». Al lado hay un colegio que no se si funcionará y que el edificio es exactamente igual que el de el último al que asistí, se ve que tenían moldes para hacer las escuelas. Hay muchas casas enjalbegas y con el zócalo pintado de añil. A la salida cruza el cauce del Guadiana, rebosante de agua, como no se ha visto nunca. Hay un puente de piedra en lo que sería el antiguo cauce del río, pequeño más bien, pero bonito.

La rueda Catalina es una rueda dentada que está en en el eje de las aspas del molino, con una ligera inclinación y que transmite el empuje de las aspas a la linterna que es otra especie de engranaje que transmite la fuerza de la famosa rueda a la piedra volandera, que es la piedra móvil, la de arriba;  la de abajo, inmóvil, se llama piedra solera. Los ventanucos que hay debajo de la cubierta movible del molino, servían para que el molinero supiese de donde venía el aire y poder mover la cúpula cónica del mismo con el palo de gobierno, que es ese poste largo que parece que sujeta el edificio. Solano (hondo, alto, fijo), ábrego cierzo, toledano, calderino; ocho ventanucos equidistantes y si el molinero no sabía de aires, disponía de un catalejo para ver como orientaban las aspas los vecinos.

El ábrego es el viento del suroeste, templado, portador de lluvias, es nuestro aire, el que trae el agua. El solano, es el viento de levante, provocado por la radiación solar, frio a primera hora del día y sofocante cuando este va entrando, nos calcina, nos seca, todo lo achicharra, hace que no granen bien los cereales; es el peor viento.

Mañana otoñal, cielo del Greco, viñas vendimiadas: paisaje manchego.

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