Polvo

El polvo se filtra inexorablemente por cualquier rendija cubriéndolo todo, depositándose sobre cualquier milímetro de superficie. Polvo pardo de camino, sofocante.

Caminos que no conducen a ningún sitio, solo ilusiones de falsa libertad no obstante recorridos por todas las estirpes de esta tierra, girando eternamente como prisioneros en una calandria.

El maldito polvo y el viento ardiente en el que se transporta, contaminándolo todo, secándolo, absorbiendo la vida de cualquier pulgada de ser donde se asiente. Solo las vides aguantan verdes mientras el resto se muere.

Sudor y polvo; lágrimas y polvo.

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