Tango

Sobre la tarima, el ciego dueño del local, tañe un tango con la guitarra. La encargada y a la vez, cantante y amante, de pie junto a él, lo canta con voz aguardentosa y sin poner un gramo de pasión:

Cuando la suerte que es grela,

fallando y fallando

te largue parao…

En la sala bailan parejas a perra gorda la pieza. Una antigua y vieja hetaira se encarga de vender los tiques que dan derecho a la danza, también despacha tazas de ponche a perra chica. Cubre su escaso y tordo cabello con una peluca ajada; los moratones que le hace el ciego al ajustar cuentas los tapa con una espesa capa de maquillaje. Ellos puestos de limpio, tras una semana, como poco, lejos del mundo, ellas pintadas como puertas. Nadie sigue el ritmo, nadie sabe bailar, solo se balancean y arriman intentando restregar las vergüenzas en el cuerpo de las chicas, buscando la excitación que les llevará más tarde a solicitar otros servicios. De vez en cuando se escucha el sonido de un tortazo sobre la música, como un latigazo.

…cuando rajés los tamangos

buscando ese mango

que te haga morfar

la indiferencia del mundo

que es sordo y es mudo

recién sentirás…

Se oyen blasfemias a voces y gritos de miedo. Dos tipos se han enganchado por un pisotón. Uno casado y con tres hijos que acudió con su hermano pequeño a la hora del baile. El otro un vividor, matón, delincuente habitual, soltero y sin nada que perder; o con todo perdido. De pronto el soltero levanta al casado y lo arroja al suelo, dando con la cabeza en el pavimento y emitiendo al chocar un sonido sordo, como un coco al partirse y que dejó a todos estremecidos y mudos. Murió al instante.

…Verás que todo el mentira,

verás que nada es amor,

que al mundo nada le importa

Yira, Yira…

El hermano del muerto se abalanza al cuello del asesino y lo estrangula. El ciego ordena sacar los cadáveres a la calle y avisar a la justicia. Dirían que salieron a reñir y se mataron el uno al otro, como hacen los hombres. Así constó y todo el mundo lo dio por bueno.

…Aunque te quiebre la vida,

aunque te muerda un dolor,

no esperes nunca una ayuda,

ni una mano, ni un favor…

Sobre el cadáver caliente del hermano, el pequeño juró que atendería a sus sobrinos. Tras el luto, se casó con su cuñada.

httpv://www.youtube.com/watch?v=IpHCyRUtCN4

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