Tres estados: y autodestrucción

La imagen que tengo de aquella época es arena escapándose por entre los dedos de una mano reacia a cerrarse.

No sé si como hipérbole.

Notaba como cada grano que caía era la vida que se escapaba. A pesar de ser consciente de ello, lo veía cómo un espectáculo. Uno de esos planos cenitales de las películas en las que parece que el espectador tenga el punto de vista de dios.

Incluso resultaba entretenido contemplar la propia autodestrucción en ese patetismo regodeante; ese halo funesto, tal vez romántico.

Sentir que todo se escapa y no hacer nada por evitarlo y sobre todo, desear la llegada de ese predecible final para de una vez por todas dejar las medias tintas y encontrar esa placidez que solo da el alcohol o la muerte.

Cuando no se respeta la vida propia es difícil sentir algo por la de los demás, incluso por los más cercanos, incluso por la propia carne.

Os extrañará que se pueda asistir a esa carrera al abismo sin mover un músculo, cierto, ahora lo veo como algo casi imposible.

Pero entonces no.

httpv://www.youtube.com/watch?v=aQXsM1l2wZ8&feature=related

9 responses

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. ….”desear la llegada de ese predecible final para de una vez por todas dejar las medias tintas y encontrar esa placidez que solo da el alcohol y la muerte”.
    ¡ Qué fuerte !. A no ser que se haya entrado en un callejón sin salida?.

  3. Cuando se desea escapar y no se puede se busca un final pensado que así todo termina…Pero siempre hay una luz al final del túnel….”..Sentir que todo se escapa y no hacer nada por evitarlo y sobre todo, desear la llegada de ese predecible final…” (sic) …. Francisco palabras muy fuertes pero que reflejan una realidad a la que hay que hacer frente con el apoyo de los que te aman… Geniales Tus Letra

    Carlyn

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*