Último tren

Aceptó acudir a ese sitio como huida hacia delante o clavo ardiendo al que agarrarse y a pesar de saber que no tenía ni tendría nada que ver con aquella gente.

El primer día escucho voces sin sentido y palabras grandes y pesadas como losas para su conciencia, pero entonces no lo supo.

Escupió su discurso inspirado por el alcohol en una paradoja que consideraba estéticamente sublime, a pesar de que su suerte estaba echada.

Se regodeó en la oratoria como una manera de jugar al ratón y al gato con las palabras; había ganado otro día, le quedaban pocos.

Sabía el destino y el fin del viaje desde hacía más de un mes; no quería pensarlo, lo negaba con subterfugios y lo borraba de su mente con JB.

Siempre se había tragado los borradores, erasers,  pensaba apoyado en la barra, antes los milán nata y ahora los destilados de malta.

Se montaría en un avión dejando escapar su último tren a la vida.

httpv://www.youtube.com/watch?v=1g6nPYyIS_I

 

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