Viejas frases

Como no tengo muchas ganas de escribir hoy viernes, actualizo una vieja entrada del 12 de agosto de 2008.

A pesar del tiempo transcurrido y del alcohol libado, todavía recuerdo algunos procedimientos y frases de la gasolinera que paso a detallar:

Prisas: Cuando salían los agricultores y se llenaba el surtidor, cuando entré a trabajar empezaban a las seis de la mañana o antes, con el paso del tiempo era cada vez más tarde, confirmando la teoría de los viejos de que «la gente nueva no ven de bribones».

Medir los tanques: Se metía una barra de hierro con una escala en milímetros dentro de la boca del tanque correspondiente, la altura medida se convertía en litros gracias a una tabla.

Lo suelto: Diez mil pesetas en cambio que se pasaban de turno a turno; cuidado especial cuando le hacías el relevo «al de la cicatriz».

El papel de los aceites: Papel donde se apuntaba la venta en el turno de aceites y accesorios y que había que comprobar al entrar al relevo..

Camión de la Campsa: Camión de una empresa subsidiaria de Campsa que normalmente conducía un señor que se creía funcionario y que actuaba como tal; algunas veces traían combustible a las gasolineras y tenían establecida una propina obligatoria por la realización de su trabajo (en nuestro caso un duro por cada mil litros, en otras, les daban incluso cien pesetas trajeran lo que trajeran), el orden de las descargas era inversamente proporcional al monto de la propina.

No sa disparao la pistola: cuando fallaban los resortes por los que se paraba el caudal cuando se llenaban los depósitos y corría el gasoil normalmente, por las cunetas de la gasolinera.

Pos a ver quien va pagar eso que sarramao: Lo que decía el cliente en el caso anterior.

Hacer la cuenta: Cuadrar el  dinero del turno con las ventas. Había dos modalidades: o a mano como la hacia el Chencho o con calculadora como la haciamos los demás (Chencho, ¿por que no haces la cuenta con calculadora?: por que si me faltan mil duros haciéndola con calculadora, a ver ¿donde busco?).

Mil pesetas: Lo que te faltaba normalmente en el turno de mañana.

Mil duros: Lo que le sobraba al de la cicatriz en el turno de mañana.

El pastor de los veinte duros: Luego, en el año noventa, subio a doscientas.

HILARIO CAMACHO – Cuerpo de ola

httpv://www.youtube.com/watch?v=45Dpb14HqLM

5 responses

  1. Pingback: Bitacoras.com

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*