Yo Confieso

Existen secretos inconfesables  o sólo descubiertos a personas con quienes profesamos una prolija confianza.

Aún en un mar de dudas me dispongo, oh lector,  a sacar de mi esta oculta maca.

Confieso mi pasión por los romances. Incluso por el folclore castellano en general, pero sobre todo por las citadas composiciones en octosílabos.

Joaquín Díaz es mi ídolo, lo sigo desde la niñez, en la que me aficioné a esta clase de música gracias a Ismael y la Banda del Mirlitón, programa de folclore que emitían en la televisión de los setenta.

También me gustaba Agapito Marazuela, segoviano y comunista; tamborilero mayor de Castilla, dulzainero, guitarrista y de azarosa vida. Ya ancianísimo aparecía en «Raíces», programa etnográfico presentado por Manuel Garrido Palacios que se estrenó en 1976  y que recorría toda la geografía española «buscando cositas». Afirmaba el maestro dulzainero el origen berberisco de la música castellana.

Nuevo Mester de Juglaría, que de vez en cuando incluían algún romance y que eran lo máximo en música popular castellana, también segovianos todavía en activo. Incluso Jarcha, famosos por «Libertad sin Ira», incluyeron «La Molinera y el Corregidor» en uno de sus discos.

En aquel tiempo en el que todos a una éramos fervientes seguidores de la música moderna, de la movida y todo aquello, el descubrimiento por mi parte de estas perversiones musicales, me hubiese granjeado el ostracismo en aquellos años de compases de cuatro por cuatro.

Todavía albergo la incertidumbre de si habré hecho lo correcto con la confesión precedente.

 

P. S.

Madrugaba el Conde Olinos

httpv://www.youtube.com/watch?v=sWSsDipm3OY

En la provincia de Huelva

httpv://www.youtube.com/watch?v=P3wPDa0X6dU

La loba con ravel

httpv://www.youtube.com/watch?v=Dppyg0tVqag

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