Fría Ignorancia

Retrato

Estirado hacia arriba por el aura que solo él se asignaba conseguía parecer dos milímetros más alto.

Y gracias a la indumentaria juvenil con la que se vestía representaba un cuarto de hora menos de su edad real. Ropaje del que hacía gala y que igual que la pretendida aura únicamente a él le importaba. Creía deslumbrar a todos con su porte, sin pensar que las sonrisas que él suponía de admiración eran solo risas disimuladas, muestra de urbanidad.

Lo peor era la calva, pero como no hay burro calvo, lo tomaba como una muestra más de su proverbial inteligencia. Presumía de conocimientos con camareros y mozos de barbería, epatándolos cuando afirmaba sin rubor que el Tibet está en Asia y cuando deslizaba «obsoleto» y «anacrónico» mientras le arreglaban las patillas. Creo que llegó a conocer a su abuela, a una de ellas, pero podía perfectamente prescindir de la misma.

Estaba orgulloso de conocerse y lo más importante, dando a conocer al resto de la humana grey semejante creación cuasi divina.

Frío

En este invernal día me arropo en las cuatro letras de esta pieza: siento frió.

Cual si de manta zamorana se tratase, buscando calor, bienestar para mis viejos huesos (miré los muros…). Letras reconfortantes como vahos de eucalipto para mí roto pecho. Escritura sin sentido, solo con la utilidad de notar los dedos sobre las teclas, sentir la vida fluyendo a la última falange: presentirme y creerme vivo.

Guardaos de la melancolía, dejar atrás lo que ya está hecho, no penséis, no sintáis; la felicidad consiste en eso: es la ignorancia.

O acaso ¿no os ha sorprendido siempre la felicidad del ignorante?

httpv://www.youtube.com/watch?v=emdM2uX2CWA

6 responses

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Creo que una persona culta es la que sabe estar a la altura del contexto o el interlocutor. Si la persona con más conocimientos del universo habla a los reyes como a mendigos o a los mendigos como a reyes, no es culta. En el primer caso es un mal educado, y en segundo un petulante. Con respecto a la felicidad del ignorante, no creas que no se echa de menos de vez en cuando. Un abrazo Francisco

  3. Apuntando lo dicho por staribus66, un profesor de la infancia decía: “las personas inteligentes son las que sabe adecuar su registro dependiendo del interlocutor”.
    La ignoracia, además, es muy atrevida.

    Un abrazo

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *


*