Lecturas

Siempre he leído. Antes de los tres años mi abuelo me enseñó a descifrar la escritura, no sé cómo; cuando llegué al colegio, con cuatro años, ya sabía perfectamente y sin silabear. Él leía compulsivamente el periódico, de arriba abajo, moviendo los labios, también un semanario de crímenes con gran tipografía, se le formaban unas manchas blancas de saliva en la comisura de los labios. Hacía permanentemente cuentas en los márgenes de lo que leyese, cómo si fuesen las Glosas Emilianenses.libro

Mis primeras lecturas fueron historietas. El TBO, la Familia Ulises, Eustaquio Morcillón, Altamiro de la Cueva, el profesor Franz de Copenhague, etcétera. Pulgarcito con Zipi y Zape, Mortadelo y Filemón, Don Pío, Petra criada para todo, entre otros. Gran Pulgarcito: el Teniente Blueberry; Mortadelo: Sir Tim O’Theo; Supermortadelo, DDT: Pepe Gotera y Otilio y el Botones Sacarino. Trinca, excepcional publicación de comics española: Los Guerrilleros, El Cid, Es que van como locos, etcétera.

No recuerdo mi primer libro, del primero del que me acuerdo es La Isla del Tesoro. Jim Hawkins, Smollet, Perro Negro, Long John Silver, la terrible mancha negra. Después vinieron, Colmillo Blanco, Ivanhoe, Los Cinco, las Mil y una noches, Samaniego. Unas obras completas de Álvaro de Laiglesia en un volumen con las hojas que parecían papel cebolla que releí al menos cinco veces.

Después una nueva época de historietas: Tótem, Cimoc, El Víbora, Cairo, Metropol, Metal Hurlant. Y sobre todo Corto Maltés. Revueltas con literatura.

Galdós, entonces denostado, hacía que en la Fontana de Oro se conspirará día y noche. Baroja, Zalacaín y Urbia, Andrés Hurtado y Alcolea del Campo. Unamuno y su nivola. Noches de claro en claro devorando novelas de una sentada. García Pavón, Cela, Aldecoa. Carvalho y Biscuter; laberintos de aceitunas. Apuestas en hipódromos, maquinas de follar, el olor a Zotal de Bukovski impregna la alcoba.

Estirpes judías, rusas, de Macondo, de Santa Maria; Fundaciones, Imperios, diablos. Crímenes perfectos, imperfectos, imposibles. Amores, desamores. Cortazar, a saltos, atascos a la entrada de París. Onetti, yacente, deprimente y terrible. Callejones de milagros.

Lupin, Don Juan, Aladino, Valjean, Fausto, Alicia, Nemo, D’Artagnan, Pedro Crespo, Marlowe, Poirot, Don Quijote, Arturo, Pascual Duarte, Aureliano Buendía, Plinio, Leopold Bloom, Ignatius Reilly, Raskolnikov, Holden Caulfield.

Confieso que amo la lectura y los libros. Leo cualquier cosa que cae en mis manos. Y afortunadamente  me sigo sorprendiendo.

El Cuaderno Gris, lo leí hace tres o cuatro años, ha sido una de las lecturas que más me han impresionado, no había leído nada de Pla. Cambió mi forma de ver la literatura y me hizo lanzarme a garrapatear estas historias mal contadas con las que te torturo, paciente lector. Espero algún día saber y poder usar los adjetivos como él lo hace, tener la capacidad de calificar algo como «cafarnaún», o poder escribir que:

«El señor Pinyol no tenía nada de particular. Era como somos todos, un poco desdibujado, un poco pintoresco, ligeramente inconsciente, pasablemente juicioso, un poco prudente, desmemoriado, confuso, aritmético. Era vagamente teatral e histriónico pero, a la hora de la verdad, era modesto y tenía una manera plástica y visible para demostrar que era una buena persona…»

Mientras tanto seguiremos disfrutando de la lectura, ajena por supuesto, porque «todo está en los libros»

… Y en los blogs, añado. Donde hay verdaderas joyas literarias, muchas aún por descubrir. Aquí te dejo unos cuantos de los que sigo, fundamentalmente literarios. Pero hay más y en absoluto son peores. Busca. Lee. Disfruta. Feliz día del libro.

37 Grados Aturdido y Confuso
Anita Patata Frita Como la vida son dos días…
Diálogos de Libro El faro y la farola
El interior secreto Cosecha del 66
Flechas sin rumbo Fototeka, bizileku
Gotas de Fuego Historias de la Historia
InVicturs La Busca
La Caja de Pandora La Menagerie Intime
Mi isla en aquella nube Moona’s World
Reasons & Emotions Reflexiones De Un Idiota
Tierra Trece Staribus66
The Bubble Viajediario
El Club de los Domingos Seis Palabras
Trianarts Fátima Mártinez
Mi forma de ver las cosas No me mires con cara…
Compendio de Poética Varlania tierra de leyenda
Pensamientos JFS Villa Mara

Actualización 24/04

Añado otros cuantos blogs… y creo que puede ser infinita la actualización de las bitácoras que sigo y que me gustan. Lo dejaré aquí, porque sino puede ser una eterna tarea cómo la de Sísifo.

httpv://www.youtube.com/watch?v=t00mf3Bi3cA

23 responses

  1. Pingback: Bitacoras.com
  2. Mis inicios en la lectura fueron diferentes, pero también llegué al colegio sabiendo leer, lo cual extrañaba a las otras niñas, mientras que a mí me pasaba lo contrario… ¡con lo bonitas que eran las historias que encerraban los libros y ellas se las estaban perdiendo! Sigo con esa bonita adicción, y celebré el día con Raymond Chandler (van a ser muchos días, porque me he adjudicado “Adios muñeca” para coordinar el debate de la Sociedad Literaria del mes de junio), es uno de mis escritores preferidos. Como Pla, Fitzgerald y algunos más, sus descripciones de la emoción que mueve al personaje me parecen sublimes (a mí, que la descripción detallada de las cosas, me aburre). Felicidades por el post, voy a tomar muchas y buenas referencias de los blogs.
    Y muchas gracias por leer El Club primero y después por mencionarlo.
    Un abrazo.

  3. Graciasssss por acordarte de mi!!!!

    Seguro que no fue mi primer libro, como tal, pero sí mi primer libro “de mayor” -sólo tenia 8 años-, sin dibujos, con la letra pequeña y dedicado por mi padre: “Los cuentos de la Alhambra”, W. Irving. Me costaba leer una página entera…

    Besos :)

  4. ¡Maravillosa entrada! Respira Literatura por cada poro de este papel virtual.

    Tomo nota de los autores y blogs que indicas, y reitero mis más sinceras gracias por la mención.

    ¡Un beso! ;)

  5. Difícil añadir una sola letra. Me has transportado a la infancia, los recuerdos en una escuela pequeña, donde me sentaban de oyente, con 3 años en un taburete porque ya sabía leer, como tú. Me preguntaban por la calle, los vecinos, los ríos porque los aprendí de memoria y a mi madre liada con Corin Tellado…
    Mi primer libro importante fué Cien años de Soledad y no entendí nada, aparte de cuentos y cómics. Después de unos años volví a intentarlo y me quedé prendada de A. Buendía. Tres en total. Los que has citado son inmejorables también.
    Muchas gracias, Paco, verme aquí es un placer que te agradezco mucho. Lo malo es el tiempo que ha permanecido parado el blog, por causas que si tuviera que explicar y escribir me quedaría a dormir también..
    Un beso grande!

  6. Paco: muchas gracias por la mención.
    A tu lista, solo añadiría para que sea 100% también mía, “La Cabaña del Tío Tom” que yo leí en los tiempos de los Cinco, Salgari y London.
    13 veces la leí en apenas dos años y cada vez lloraba más.
    Un abrazo

  7. Que recuerdos, algunas de estas lecturas que has mencionado.

    A nosotros en el colegio nos obligaban a leer 3 libros en castellano y 3 en catalán y luego comentarlos y hacer un trabajo sobre ellos. Uno que me tuve que leer 3 veces en diferentes colegios que fui fue ” El mecanoscrit del segon origen” de Manuel de Pedrolo, del cual se editó tambien en castellano y que ahora Bigas Luna prepara una pelicula.

    Gracias por compartir tantas cosas

    Un abrazo

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