Noche (de invierno)

El aura nos rodea a todos, humanos, animales, plantas y cosas.

El aura de los santos es la corona, sujeta etimológicamente a la coronilla, fijada con una laña que les atraviesa el cráneo en una hipérbole eterna del martirio que les llevó a estar sentados junto a Dios Padre.

Naranjas, hasta en verano. Camino de Brasil solo podían ir los mayores de catorce años, por eso se disfrazó de marinero llevando una cesta de naranjas, quería volver de indiano, podrido de dinero y con ese aura de cosmopolitismo que solo puede dar Bahía.

Madurar ¿para que? ¿Para, quizás, abandonar el mundo de los dragones y no volver a recordar las aventuras vividas?

Jordi Savall, música nocturna de Madrid. Filomeno corazón humano y sosegado. Boccherini y Torrente. Nutritivos. Emparedado, frio por supuesto, de rosbif. Y el carbón de la cocina lo usaremos para, en la fragua, calentar el crisol y (esta vez si) fundir hierro con philosophal stone.

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