Testigos del tiempo

Malos tiempos para la inteligencia y la libertad cuando una opinión contraria es tachada de hipocresía y las cuestiones importantes y trascendentes de la política son tratadas como conversaciones  de taberna barata.

Malos tiempos.

Cuando la chabacanería nos invade y es más importante quien se acuesta con quién; en estos tiempos en los que Fleming habría pasado desapercibido al lado de cualquier vicetiple, disfrazados de libertad. Nos mantienen en la esclavitud de la ignorancia y nosotros tan contentos: tenemos cinco minutos más de recreo.

Es el poder (Poder), quiere ciudadanos iguales en su desconocimiento, fáciles de manipular y sin conciencia crítica, salvo los amoríos de cualquier cantamañanas, pero eso si, que reaccionen al agitar de cualquier espantajo.

*

A pesar del frío avanzan impertérritos y casi a pecho descubierto por la calle Belén; hojeando su Biblia, en la que al Cristo lo clavan en un poste; bien vestidos. Llevan carteras de mano de cobradores  u oficinistas antiguos, de las que se escamotean las asas,  llenas de atalayas y despertares. Decididos a dar su prédica a quien les quiera escuchar, a hablarles del fin del mundo, de que Dios nos habla a través de su libro (Traducción al Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras), que la Santísima Trinidad es un invento de los curas y que a los niños no hay que bautizarlos.

A uno de ellos lo conozco de la gasolinera, alto, llamaba la atención su voz gutural, primitiva, casi tan prehistórica como sus facciones; más con una mirada reconfortante y sincera. Parecía y era buena persona, ahora hijo de Russell.

En días como este.

P. S.

En días como este: el tiempo después del tiempo, donde viven los testigos del tiempo. Tiempo de descuento tras el final de su tiempo.

httpv://www.youtube.com/watch?v=l9LBKh3SzhM

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